Home | A-Z Index | Jobs | Parishes | Records | Schools | Contact | News | Login | Search | Calendar | Español 
Pathways
Meet the Bishops
History of the Archdiocese
Offices & Ministries
News & Publications
Vocations
Catholic Schools
Together In Faith Phase II
Careers in Ministry
Sharing the Light
Parish Information
Safe Environments
Prayers & Reflection
Giving Opportunities
Economic Crisis
Pastoral Letter
Cristo Nuestra Esperanza
Search
Store
Patron Saint
 

Together In Faith
Catholic Schools
Promise to Protect/Pledge to Heal
Catholic Television Network of Detroit
Sacred Heart Major Seminary
CSA
Changing Lives Together
 

IncioCrisis Económica / Parte Dos

Carta Pastoral Sobre la Economía, de Adam Cardenal Maida -  

Parte Dos: La caridad, nuestra fe y alegría

"Amarás a tu prójimo como a ti mismo". (Mateo 23:29)

Basado en las escrituras de San Pablo y San Juan, el Papa Benedicto XVI nos recuerda en su primera encíclica, “Dios es Amor”, que cada uno de nosotros ha sido “amado hasta ser creado” por el sorprendente, inmerecido y desinteresado amor de Dios. Fuimos creados para el amor. Naturalmente y espontáneamente desde nuestra niñez, buscamos una conexión de amor con los demás.

Durante la Navidad, contemplamos el misterio, el amor de Dios al enviar a Su hijo para que fuera uno de nosotros, con nosotros y para nosotros — un Dios de solidaridad. Una vez nos damos cuenta de cuán profundamente se nos ha amado, por caridad no podemos evitar el querer devolver el amor a los demás. Nuestra propia costumbre de dar regalos en la Navidad es un reflejo de la divina entrega del regalo de Dios que celebramos en Navidad.

Ser caritativos significa más que ser generosos ocasionalmente, o sentir una conmovedora empatía por otra persona que se encuentre en una necesidad urgente. La caridad se trata, en última instancia, de nuestra necesidad de dar. La caridad es, sin duda, una vocación, un llamado de toda una vida que proviene de nuestro bautismo como hijos e hijas de Dios. Es una manera de dar en la que el prójimo siempre es afirmado y fortalecido, ennoblecido y dignificado. En la caridad cristiana, nos esforzamos para ver el rostro de Cristo en el prójimo, y queremos que la persona que recibe nuestra caridad vea el rostro de Cristo en nosotros. Como lo expresó san Agustín, debemos hablar de “Cristo amándose a Sí mismo” a través de nosotros.

El Papa Benedicto enfatiza que, aunque el gobierno tiene el papel legítimo de asegurar los derechos de todos, especialmente de los más vulnerables, es imposible que el Estado pueda proveer para todos. Como él dice, hay muchas otras “fuerzas vivas” que deben responder a las necesidades del pueblo, necesidades que a menudo van más allá de nuestro deseo de “pan solamente”. La Iglesia, como institución organizada, tiene un papel y una responsabilidad de ser un medio para la ayuda caritativa y el servicio.

Aquí en la Arquidiócesis, en nuestras parroquias y a través de muchas agencias de servicios sociales, tenemos un largo y distinguido historial de servicio para personas de todos orígenes. Muchas de nuestras parroquias ofrecen ferias de empleo, grupos de discusión y consejería para quienes buscan nuevas oportunidades de trabajo. Estamos orgullosos de tener una Sociedad de San Vicente de Paúl activa, de nuestras agencias de Servicios Sociales Católicos, y de otros programas de base religiosa que ofrecen recursos para el cuerpo y el espíritu.

La Iglesia Católica trabaja con muchas organizaciones cívicas y ecuménicas para responder a las necesidades inmediatas y de largo plazo de personas de todas las edades y circunstancias. También elogiamos las muchas organizaciones sin fines de lucro que proporcionan el “pan de cada día” a individuos y a familias día con día. Podemos estar orgullosos de los 40 años de historia de Focus: HOPE, la respuesta creativa de tres líderes católicos a los desafíos de una época en la que nuestra nación atravesaba un desorden político y una transición sociológica. En la actualidad necesitamos la misma clase de estrategia innovadora y creativa.

Hay algo que cada uno podemos, y debemos, hacer cada día por los demás. Mientras no contemos con los medios económicos para ayudar a otros, cada uno de nosotros tiene la capacidad de orar y de buscar la manera para servir. La caridad es una manera de vida, una virtud que debe ser nutrida a diario a través de la oración y la acción, para amar a Dios por Su amor y para amar al prójimo a causa de Dios.

La esperanza surge cuando cooperamos con la gracia de Dios que nos llama a la conversión y a rechazar la ansiedad sobre uno mismo. Dios nos pide que nos purifiquemos y simplifiquemos para que nuestra consciencia sobre Su presencia y amor sea lo más vital y dinámica.

La oración, a solas o con otros, es una de las “medicinas” o terapias más poderosas. Al orar, descubrimos un sentido de paz y una nueva perspectiva. Comenzamos a vernos, y a nuestras circunstancias, como los ve Dios. Como dice el Papa Benedicto, “viendo con los ojos de Cristo” podemos dar a los demás “la mirada de amor que anhelan.”

Consideremos el amor de Dios por nosotros y nuestra habilidad de amarnos unos a otros. En el contexto de la temporada navideña, les pido que mediten en el Niño Dios en el pesebre, y den gracias a Dios por todas las maneras en que han sido tocados y amados por la caridad y la bondad de otras personas en el pasado. Consideren también las maneras en que Dios les ha utilizado de manera singular para que sean signo y fuente de esperanza y sanación para otros, y cómo — incluso ahora — pueden ser más generosos al dar su tiempo, su talento o su tesoro.

Para reflexionar en la oración:

  • ¿Cómo puedo demostrar la caridad a quienes se encuentran justo a mi alrededor?
     
  • ¿Cuán distintas podrán ser mis opciones para celebrar la Navidad este año?
     
  • ¿Necesito considerar un estilo de vida más sencillo?

seguir >>


Cristo Nuestra Esperanza
Cristo Nuestra Esperanza
Oración
Audio
Asistencia
Mayordomía
Caridad
Visión
Esperanza
Pop up windows may need to be enabled on your web browser to view all site features. Click here for help ...
To view any file in Portable Document Format (PDF) downloaded from this site, you need the Adobe Acrobat Reader.